Diseño de instrucciones
Las instrucciones determinan cómo se comporta un agente durante una conversación. Los modelos de lenguaje pueden interpretar instrucciones generales, pero los resultados son más consistentes cuando la función del agente, sus límites y sus reglas están definidos con claridad.
Una instrucción no necesita anticipar cada frase que el agente producirá. Define las condiciones bajo las cuales debe tomar determinadas decisiones.
Estructura básica
Una instrucción útil comienza describiendo la función del agente.
Después establece las reglas de comportamiento.
Finalmente, define qué hacer cuando la solicitud está fuera de alcance.
Definir el objetivo
El agente necesita un objetivo claro y específico. Una instrucción demasiado general, como:
no define qué tipo de ayuda debe ofrecer ni en qué situaciones debe intervenir.
Es preferible establecer un objetivo concreto:
Cuanto más claro sea el objetivo, más fácil será delimitar el alcance del agente y orientar sus respuestas.
La segunda versión define un dominio preciso. Con un objetivo así, cualquier persona del equipo puede determinar rápidamente si una solicitud nueva pertenece o no al alcance del agente.
Definir límites
Uno de los elementos más importantes de una instrucción es indicar qué no debe hacer el agente.
Los límites importan especialmente cuando el agente tiene acceso a herramientas o a información operativa, porque una respuesta que suena correcta puede ocultar una acción que en realidad no se ejecutó.
Indicar cuándo usar una herramienta
Cuando un agente tiene herramientas conectadas, las instrucciones deben ayudarlo a distinguir entre responder con conocimiento y ejecutar una acción.
Esta regla es más útil que una instrucción genérica como "utiliza las herramientas cuando sea necesario", porque establece una condición verificable.
Manejar información desconocida
Un agente necesita una estrategia explícita para cuando no conoce la respuesta.
Esto es especialmente importante en agentes con base de conocimiento: disponer de conocimiento no significa que todas las preguntas estén cubiertas.
Evitar instrucciones contradictorias
Estas dos reglas, dentro de una misma instrucción, pueden generar conflictos:
Es preferible expresar el comportamiento esperado sin ambigüedad:
Organizar instrucciones extensas
Cuando el comportamiento del agente es más complejo, una estructura por secciones facilita el mantenimiento.
Esta estructura facilita las modificaciones posteriores: cada sección tiene una responsabilidad distinta, y un cambio en una de ellas no obliga a revisar el resto.
Iterar sobre el comportamiento
Cuando encuentre un problema, identifique primero qué parte del comportamiento falló antes de modificar la instrucción completa.
Si la respuesta contiene información incorrecta, revise el conocimiento disponible. Si el agente responde correctamente pero no ejecuta una acción, revise las herramientas conectadas. Si el agente utiliza una herramienta cuando no debería, revise las condiciones bajo las cuales la instrucción le permite invocarla. Si el tono es incorrecto, revise las reglas de comunicación.
Esta separación permite corregir un problema puntual sin modificar innecesariamente el resto de la configuración. El proceso de validar cada cambio se describe en Diagnosticar un agente.