Buenas prácticas
La calidad de un agente depende en gran medida de la calidad de la información que recibe. Una base de conocimiento puede contener muchos documentos y aun así producir respuestas deficientes si esa información está desactualizada, es ambigua o resulta difícil de recuperar.
La mejor estrategia no es almacenar todo lo disponible en la organización, sino proporcionar al agente la información que necesita, en una estructura que permita recuperarla correctamente.
Organizar por dominio
Cada base debería tener un propósito claro. Un manual de devoluciones puede contener las reglas y excepciones relacionadas con devoluciones; no es necesario combinarlo con facturación o soporte técnico solo porque pertenecen a la misma empresa. Cuando distintos dominios tienen necesidades distintas, o los utilizan agentes distintos, separar el contenido en varias bases suele facilitar tanto la administración como la calidad de las respuestas.
Escribir contenido autocontenido
Durante una búsqueda, el agente puede recuperar un fragmento sin recuperar todo el documento original. Por eso, las referencias vagas pierden significado fuera de contexto.
es menos útil que:
Cada afirmación en la segunda versión conserva su significado incluso separada del resto del documento.
Usar títulos y lenguaje específico
Los títulos descriptivos facilitan tanto la recuperación como la revisión del contenido por parte del equipo. Del mismo modo, expresiones como "este producto" o "el sistema" pueden resultar ambiguas fuera de su contexto original; es preferible usar nombres concretos, como "el modelo X200" en lugar de "este producto".
Mantener una única versión vigente
Si existe simultáneamente una política antigua y una nueva sobre el mismo tema, una consulta puede recuperar cualquiera de las dos. La práctica recomendada es reemplazar el contenido anterior en lugar de conservarlo junto al actualizado.
Revisar los fragmentos cuando algo falle
Cuando un agente entregue una respuesta incorrecta, no asuma que el problema está en el modelo o en las instrucciones. Determine primero si la información correcta está disponible en la base.
Este orden permite distinguir un problema de conocimiento de un problema de comportamiento del agente.
Priorizar calidad sobre cantidad
Una base pequeña y bien organizada suele ser más útil que una colección extensa de documentos. Antes de incorporar una nueva fuente, verifique si el contenido ya existe en otra, si está actualizado y si realmente pertenece al dominio de esa base.